El Amor vs. El Miedo


“There are two basic motivating forces: fear and love. When we are afraid, we pull back from life. When we are in love, we open to all that life has to offer with passion, excitement, and acceptance. We need to learn to love ourselves first, in all our glory and our imperfections. If we cannot love ourselves, we cannot fully open to our ability to love others or our potential to create. Evolution and all hopes for a better world rest in the fearlessness and open-hearted vision of people who embrace life.”

-John Lennon-

En cualquier momento que tomemos una decisión, la decisión puede ser tomada hacia dos caminos, el camino del amor o el camino del miedo. Muchas veces sabemos qué es lo que queremos, nuestro corazón, nuestra intuición nos dice cuál es el camino correcto para nosotros. Si tomamos esa decisión estamos actuando con amor. Con amor a la vida, con amor a nosotros mismos, con amor al universo. Estamos escuchando aquello que nuestro corazón nos está pidiendo que hagamos y que cuando seguimos eso podemos llevar una vida sin fricción.

Incluso hay veces que sabemos que no estamos contentos, y que probablemente si nos atrevemos a hacer algo diferente podemos aventurarnos y encontrar felicidad. Pero nos aterra ese prospecto. Aunque no nos guste nuestra situación actual, es lo conocido, y muchas veces preferimos lo conocido, aunque no nos guste, que aventuraros a lo desconocido. Aun sabiendo que en lo desconocido lo más probable es que encontremos una satisfacción mucho mayor, nos da miedo. Nos da miedo enfrentarnos a eso que sabemos que es correcto para nosotros. El intelecto nos dice que fallaremos que mejor nos vayamos por lo seguro, por lo conocido, pero nuestro corazón nos dice diferente. Nos da miedo aventarnos y ser valientes.

Seguir a tu corazón implica valentía. Pensamos, para seguir a mi corazón tendré que ser muy valiente, pero si no vas a ser seguir a tu corazón entonces realmente vas a tener que ser muy valiente. ¿Por qué? Porque cuando no sigues a tu corazón entonces no estás viviendo una vida de amor. No estás viviendo lo que realmente es para ti, no estás viviendo lo que estas destinado para vivir, entonces tu vida se llena de fricción. Y cuando tu vida se llena de fricción entonces realmente vas a tener que ser valiente. Porque para enfrentarnos a una vida llena de fricción y problemas entonces realmente vamos a necesitar valentía y energía.

Uno se puede preguntar, ¿y si fracaso? Claro que existe la posibilidad de fallar o fracasar pero podemos hacerlo en dos maneras, haciendo algo que no nos gusta o en algo que nos llena el corazón. Entonces, si de todos modos podemos o fracasar o triunfar, ¿por qué no nos aventamos a hacer lo que si queremos hacer? ¿Por qué no hacemos aquello que nos llena el corazón y el alma con felicidad? Y la realidad es, cuando actuamos con el corazón y con amor realmente no fracasamos, el único fracaso real es cuando actuamos con miedo.

Deja el miedo a un lado e intenta que todas tus acciones sean con amor. Cuando haces las cosas con amor no puedes errar. Al final del día todos, absolutamente todos, lo único que queremos es amor. Entonces da amor siempre. El amor no es como cuando compartes un pan y te quedas con la mitad de lo que diste. El amor es como cuando tienes una vela y con esa misma vela prendes cientos de velas más. El amor es infinito y entre más lo compartas más amor recibirás.


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