Tiempo en Familia


En estas épocas del año tradicionalmente son momentos de mucha convivencia y de mucha celebración con nuestra familia. Por lo tanto, a veces es común que sean épocas de mucho estrés. Es muy común que nos sintamos presionados de que estos momentos TIENEN que ser épocas de mucha felicidad o de que nos tenemos que sentir de cierta manera. A veces sucede que simplemente no nos sentimos de esa manera y nos preguntamos si hay algo raro en nosotros. A veces mucha convivencia lleva a fricciones o estreses. Convivir con nuestra familia es algo hermoso. Pero es por nuestra familia y nuestra historia de vida con ellos que a veces ha llevado a que desarrollemos ciertos patrones en nuestra vida. Ciertos momentos y fricciones antiguas hacen que, en la convivencia, estos sean exaltados. Además, nuestra familia estuvo en nuestros momentos de menor evolución y esto puede llegar a detonar patrones viejos de estrés. Por lo tanto, es común que nos sintamos a veces abrumados, enojados, ansiosos, etc. Aprovechemos estos momentos para meditar y no dejar nuestra práctica. Ya que también es común qué en viajes familiares, especialmente con familiares que no meditan, que no encontremos el tiempo para meditar. Pero cuando menos tiempo tenemos es cuando más tenemos que encontrar el tiempo para meditar; es cuando tenemos que recordar que podemos meditar en absolutamente cualquier lugar. Nuestra tradición nos lo permite. Ya que todo el veda lo tenemos en nosotros mismos; ya contamos con las herramientas, ahora simplemente hay que ponerlas a prueba. Podemos meditar en un taxi, en el metro, en un baño, en donde sea. Es importante que también aprovechemos estos momentos para resaltar y darnos cuenta lo mucho que hemos crecido. En los momentos de más estrés es donde más probamos nuestro avance. Estos momentos son de gran valor para que pongamos a prueba como hemos desarrollado uno de los valores más importantes como humanos, la empatía. Cuando algo nos moleste de alguien, en vez de tomárnoslo personal, pensemos desde la perspectiva de esa persona y entendamos el porqué, y al entender lo dejaremos ir con mayor facilidad. Podremos ver el estrés de esa persona, y más allá del estrés, podremos ver el infinito amor que esa persona también tiene. Veamos la mejor cualidad de cada persona, ya sea su risa, su mirada, su amor por los demás, cualquier cosa. Y eso nos distanciara de la emoción negativa que podemos estar viviendo en ese momento. Y si nos llegamos a estresar y nos salimos de nuestro balance, tampoco pasa nada. Observemos como meditadores que no es que ya nunca nos vayamos a estresar, pero lo realmente valioso es lo rápido que nos recuperamos de cualquier estrés que puede llegar a surgir en nosotros. Observemos lo rápido que regresamos a nuestro balance natural. Aprovechemos estas fechas, ya sean las más felices, complicadas, de estrés o no, para darnos cuenta de lo mucho que hemos crecido y avanzado. De todo lo que hemos logrado en el año y del proceso tan hermoso que hemos estado llevando. Y de cómo con nuestra práctica diaria de meditación no solo estoy alzando mi propio estado de consciencia, si no también estoy alzando el de toda mi familia.


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