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Curar la Raíz, No el Síntoma.

hace 3 horas
3 min de lectura
El Ayurveda es la rama del Veda que estudia todo lo relacionado con el equilibrio del cuerpo humano y se conoce como la ciencia de la vida.
El Ayurveda es la rama del Veda que estudia todo lo relacionado con el equilibrio del cuerpo humano y se conoce como la ciencia de la vida.

Algo muy interesante del Ayurveda es que, cuando una persona llega con alguna enfermedad, por ejemplo, una gripa, no se enfocan únicamente en tratar la gripa, sino en entender por qué se está manifestando. Buscan la raíz del desequilibrio que la está causando y trabajan desde ahí.


Por eso, dos personas con los mismos síntomas pueden recibir tratamientos completamente distintos. La intención es curar el desequilibrio desde la raíz, no solamente el síntoma a través del cual se está expresando.

Lo mismo sucede con nuestra práctica de meditación.


El estrés y las emociones que vamos acumulando con el tiempo crean desequilibrios en nuestro sistema nervioso que pueden expresarse de distintas maneras en cada persona. A veces, esos desequilibrios se manifiestan a través de ciertos comportamientos. Por ejemplo, podemos sentir mucha ansiedad y eso provocarnos ganas de fumar un cigarro o vapear. Podemos sentir mucha tristeza y buscar aliviarla tomando alcohol o comiendo en exceso.


Como maestra de meditación, nunca le diría a un meditador que tiene que dejar de fumar o de tomar. Porque si simplemente eliminamos el síntoma sin trabajar la raíz que lo está causando, ese desequilibrio puede terminar expresándose de otra manera que tampoco sea buena para nosotros.


El problema no es solamente fumar, tomar, comer de más o cualquier otra expresión de estrés que podamos tener. El problema es que hay un estrés, un dolor, un trauma o una emoción que necesita ser trabajada y sanada, y que está pidiendo ayuda a través de ese comportamiento.


Por eso, no se trata de eliminar el síntoma o el comportamiento, sino de sanar la raíz que lo está provocando.


Y eso es lo que hacemos con nuestra práctica de meditación. A través de los estados de descanso profundo que alcanzamos al meditar, las emociones atoradas, el estrés y los traumas se disuelven. Cuando eliminamos el estrés desde la raíz, también comienzan a desaparecer los síntomas que eran expresiones de ese desequilibrio.

Es entonces cuando ciertos hábitos que podrían ser negativos o no tan buenos para nuestra salud empiezan a caerse solos. Muchos meditadores reportan fumar menos o dejar de fumar, tomar menos alcohol, comer más sano o tener mejores relaciones, no porque se hayan obligado a cambiar, sino como consecuencia natural de lo que está sucediendo a través de su práctica.


No necesariamente tenemos que esforzarnos por tener buenos hábitos. Conforme eliminamos estrés y estamos más en contacto con nuestro cuerpo, nuestros hábitos empiezan a reflejar naturalmente un estado de mayor equilibrio.


Esto tampoco significa que, por meditar, no debamos tomar una copa de vino o fumar. Como meditadores y como seres humanos, tenemos libertad absoluta de hacer lo que queramos.


Lo que vale la pena explorar es por qué estamos haciendo algo.


Tomarme una copa de vino porque tengo mucha ansiedad y necesito escapar de lo que estoy sintiendo es completamente diferente a tomarme una copa porque estoy contenta, disfruto el sabor y quiero compartir ese momento con alguien durante una cena.


El punto no es juzgar nuestros hábitos como “buenos” o “malos”, sino entender qué hay detrás de ellos y, si es necesario, sanar el desequilibrio que los está provocando.


Si estamos en un estado de equilibrio, plenitud y felicidad, nuestros hábitos y nuestra manera de vivir naturalmente lo van a reflejar. 


Con todo mi cariño y Jai Guru Deva,

Isa

 
 
 

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