Los Deseos — Parte 2
- hace 3 días
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El punto clave con los deseos es honrarlos y seguirlos, pero sin estar rígidamente atados a cómo ni cuándo se van a desenvolver. Cuando tratamos de controlar el resultado o el desenlace, es ahí donde comienza el sufrimiento.
Vyasa, el autor del Mahabharata y uno de los grandes maestros de la Tradición Védica, decía que nuestros deseos no son realmente nuestros. Según él, los deseos son impulsos del universo que buscan ser explorados y experimentados a través de nuestra individualidad. Los deseos que percibimos (no creamos), están diseñados para brindarnos vivencias muy especiales y específicas, no solo a nivel personal, sino a nivel colectivo también.
Por eso sufrimos tanto cuando nos apropiamos de ellos: al hacerlos “nuestros”, nos apegamos a que se desarrollen de cierta manera. En cambio, si entendemos que son deseos del universo, podemos dejarnos llevar con mayor confianza, sabiendo que su plan es mucho más grande y elaborado que nuestro plan personal, y que no solo nos beneficia a nosotros, sino también al conjunto.
Los deseos, e incluso las ideas, son propiedad del universo y están vivas. Buscan expresarse a través de alguien que esté lo suficientemente abierto y receptivo para escucharlas y permitir que se desarrollen, sin imponerles una forma rígida.
Grandes figuras creativas como Elizabeth Gilbert o Rick Rubin hablan justamente de esto. Ellos proponen que las ideas son entidades conscientes que buscan a través de quién expresarse. El artista que las recibe les da forma desde su propio “sabor”. Por eso muchos artistas entran en estados de profunda inspiración, en los que las ideas simplemente llegan, y luego, a través de su personalidad, las pulen y las aterrizan para compartirlas con el mundo.
Muchos artistas han hablado de esto en entrevistas y coinciden en lo mismo: las ideas llegan. Bob Dylan decía que sus canciones simplemente le venían. Paul McCartney ha contado que la canción Yesterday le llegó en un sueño.
Los artistas son grandes canales abiertos para recibir ideas del universo. Pero no necesitamos ser artistas para acceder a este flujo. Nuestra meditación diaria nos permite asentarnos en ese canal directo con la consciencia pura, de donde surgen todas las ideas. Desde ahí, podemos tener mayor claridad y sensibilidad para percibirlas.
Al aprender a escuchar con atención estos mensajes, deseos e ideas y atrevernos a seguirlos, se nos abre un panorama y un camino precioso en la vida.
Con todo mi cariño y Jai Guru Deva,
Isa
Ps: Les dejo algunos ejemplos de personas famosas hablando de la creatividad y como les llegan estas ideas.

























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